Celebro el 7.5% de Alfonso Rodríguez de la encuesta Gallup-Hoy y lamento y me preocupa el 15% de Ramfis D. Trujillo

Celebro el 7.5% de Alfonso Rodríguez de la encuesta Gallup-Hoy y lamento y me preocupa el 15% de Ramfis D. Trujillo

 

Por José Francisco Arias

 

Lo que quiero tratar esta vez es el fenómeno Alfonso Rodríguez y su Movimiento Revolución Democrática (MRD) y el posicionamiento que ha logrado, ya registrado en la encuesta GallupHoy que se publica este lunes, a apenas semanas de haber anunciado sus aspiraciones presidenciales.

Concomitantemente con lo anterior, me quiero referir, también, al fenómeno Ramfis Domínguez Trujillo, tomando como referencia la referida firma encuestadora.

No me interesa analizar en este artículo el resultado que ha arrojado la muestra con respecto a figuras tan reconocidas y rejugadas en la política doméstica como el presidente de la República, Danilo Medina; el ex presidente de la República y presidente del goberntante Partido de la Liberación Dominicana (PLD); y el ex candidato presidencial y aspirante a la candidatura presidencial con miras a las próximas elecciones del 2020 del opositor Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader. Tampoco me interesa Hipólito Mejía, quien compite con Abinader por la postulación del PRM.

El caso es que nos resulta sorprendente el posicionamiento que ha logrado Alfonso en tan poco tiempo. Gallup-Hoy le concede un 7.5% en el contexto de los partidos emergentes, según sus encuestados. Esto indica que está por encima nada más y nada menos que de figuras de larga data en el batallar político dominicano, como Eduardo Estrella, de Dominicanos por el Cambio, quien en el sondeo aparece con un 5% en el mismo encasillado; y Elías Wessin Chávez, del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), con un 2.5%; así como de Max Puig, de Alianza por la Democracia, y Minou Tavárez Mirabal, de Opción Democrática. Éstos dos últimos no marcan en el sondeo, o, por lo menos, fueron omitidos en los datos ofrecidos por el periódico Hoy, a pesar de que llevan bastante tiempo en el accionar político-partidario de República Dominicana.

O sea, que Alfonso Rodríguez (quien nunca había estado en política y ha ganado buen dinero como cineasta durante toda su vida profesional) supera a todas esas figuras de larga data en ese campo, con apenas dos o tres meses de haber manifestado públicamente su intención de candidatearse a la Presidencia de la República, ocupando la posición número entre los emergentes.

Quien encabeza a los aspirantes del ese sector es Guillermo Moreno, de Alianza País, con un 30%.

Ahora, lo que más lamentamos y nos preocupa, es que quien sigue a Moreno es ese orden es Ramfis Domínguez Trujillo, con un 15%.

En los dos casos que nos ocupan, Alfonso Rodríguez y Ramfis Domínguez Trujillo, podemos entender que en el estado de cosas prevalecientes en el país, con gobiernos del PLD haciendo lo que les viene en ganas; funcionarios borrachos de poder que entienden nadie los controla y se sienten con licencia para hacer y deshacer; escándalos de corrupción por doquier, impunidad por igual; una oposición opositora mayoritaria que no ha sabido cumplir su rol; y la degradación moral carcomiendo la sociedad toda, han generado un vacío que desespera a una parte importante de la poblaciónque estaría dispuesta a cederle su voto a cualquier nueva propuesta que le encienda la esperanza de que las cosas pueden cambiar. Esto puede ser entendible.

Lo que no entiendo es la proporción porcentual que en medio de ese cuadro a conseguido un hombre de apellido Trujillo, que remite a una de las estaps más horrorosas historia (si no la que más), con más de 30 años de dictadura implacable, a la que la inmensa mayoría de los dominicanos jamás quisieran regresar. El señor Ramfis Domínguez, pues, representa el retroceso más oprobioso en términos de propuesta electoral, además de que no cuenta con discurso que pudiera ataer la atención, el interés de los votantes, y como lo que se observa es como un oportunista audaz. (Será pensando en la autoridad dictatorial que algunos dominicanos creen debería volver para enfrentar la inseguridad ciudadana, el crimen, la delincuencia y la corrupción de funcionarios que concita ese 15% que le confiere la Gallup-Hoy).

Mientras, Alfonso Rodríguez, presa de la impotencia ante el estado de cosas prevalecientes, convencido de que quienes dirigen la cosa pública nada van a resolver; sabedor de que una gran cantidad de dominicanos se sienten como él, preocupados por el rumbo que lleva nuestra sociedad, decidió lanzarse tras la Presidencia de la República con las mejores intenciones de ver si logra el suficiente respaldo para lograr su objetivo y hacer cuanto le sea posible para reorientar el país hacia un derrotero más promisorio. Podría verse como un proyecto iluso, aventurero, sin plataforma sólida; pero por lo menos es sincero, bien intencionado, saludo de un ciudadano al que le preocupa seriamente lo que viene ocurriendo con su Nación.

Es por ello que celebramos el posicionamiento que ha alcanzado Alfonso en tan poco tiempo, y lamentamos y nos preocupa el logrado por el nieto de Trujillo.

 

Categories: Opinión
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