¿Cuáles arcas se llenan con el “redondeo” que implementan los establecimientos comerciales?

¿Cuáles arcas se llenan con el “redondeo” que implementan los establecimientos comerciales?

 

 

Por Jenny Alexandra Henríquez Rodríguez.

 

 

Cuando los dominicanos acudimos a realizar cualquier tipo de consumo ya sea en tiendas, farmacias, ferreterías, restaurantes y sobre todo en los supermercados, somos víctimas de engaño no solo a nuestros ojos, sino a los ojos de las autoridades competentes.

Me refiero al redondeo de los centavos en las facturas.

Cuando consumimos un monto de 159.13, no nos cobran esa suma, sino 160.00, asimismo con 142.78(143.00), 16.77(17.00), 109.14(110.00) y podría seguir…

A excepción de los supermercados Bravo (con su campaña “Nos declaramos cero centavos”, ahora sus mercancías tienen precios redondos) no sé de otro negocio que respete al consumidor, favoreciéndole con los centavos que le pertenecen.

Con el cliché de “no tenemos menudo” hemos permitido este relajito y en su defecto, aceptado una menta como compensación. ¿Aceptarían ellos que le paguemos con mentas?

Los invito a hacer el siguiente ejercicio: Calculen un promedio de 500 clientes por día (siendo conservadores con la cantidad) consumiendo en un supermercado o en cualquier establecimiento, sin que se le devuelva el 0.5 de centavos. Multiplique por los 500 esos 0.5. El resultado multiplíquelo por 30 (los días que tiene el mes). Nueva vez multiplique el resultado por 12(los meses del año). Son 90,000 mil pesos al año. Se dan cuenta? Eso es tomando una mínima muestra de centavos y clientes. Todos sabemos que es mucho más.  

¡Cuánta impotencia saber que esta mala práctica y falta de respeto al consumidor no tiene consecuencias! A parte de que no hay regulación en los precios, que la canasta familiar está todos los días más costosa, consumimos para llenar el bolsillo de nuestros verdugos.

No soy economista y mucho desconozco del tema. Pero, los que sí saben han expresado que “eliminar el centavo como unidad monetaria nacional, provocaría elementos que podrían inducir al alza del costo de la canasta familiar, afectando a la clase social más desposeída”. Sin embargo, aunque el centavo no ha desaparecido como moneda legal, desaparece de nuestras manos cada vez que quienes nos atienden en cualquier establecimiento “redondean” el consumo a su favor.

 

(La autora es Licenciada en Ciencias de la Educación).

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