Danilo hizo lo que tenía que hacer: no participar en el debate

Danilo hizo lo que tenía que hacer: no participar en el debate

Por José Francisco Arias

Claro que en un sistema democrático un proceso electoral debe contar con un debate televisado de los candidatos a la Presidencia de la República.

Por respeto a los ciudadanos, y para una clara edificación de éstos, en un escenario como el de referencia, los aspirantes a la Primera Magistratura de la Nación, deben confrontar sus ideas entre ellos y dar a conocer sus propuestas.

La población debe saber cuáles son sus intenciones y, en la discusión, verificar las capacidades de cada uno de los postulados.

La de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (Anje) fue una excelente iniciativa y felicitamos a todos los candidatos participantes, desde Luis Abinader, Pelegrín Castillo y Hatuey Decamps hasta Minou Tavárez Mirabal, Guillermo Moreno, Soraya Aquino y Elías Wessin Chávez.

Faltó el presidente de la República y candidato a la reelección Danilo Medina. Dicen que fue el gran ausente, aunque se sabía con mucho tiempo de antelación que no participaría.

Hay sectores que cuetionan la ausencia del mandatario en ese foro. Le enrostran que no contribuyera a apuntalar el espíritu democrárico del país participando en la actividad, como líder político y como propuesta electoral para los comicios del próximo 15 de mayo.

Pero, a decir verdad, en República Dominicana no existe en términos protocolar, institucionalmente hablando, una obligación para que todos los candidatos intervengan en el debate. Todavía no es condición medular, en ese contexto, que para ser candidato se debe pasar por el filtro del debate.

Así las cosas, el aspirante presidencial que cuenta con mayores posibilidades de ganar las elecciones, con considerable ventaja sobre el adversario más cercano, no está compelido a pasar por esa prueba.

Participa si políticamente le conviene; si no le conviene, está en el derecho de abstenerse a participar.

Danilo hizo, pues, lo que le convenía políticamente. Si participaba en el debate solo saldrían ganado los que están por debajo de él, según las encuestas, que son todos, incluido Luis Abinader, que es el que más se le acerca.

El único que iba a tener riesgo de perder puntos era el candidato puntero, y todo candidato lo que quiere es aumentar puntos. A los restantes, ante él,  si participaba, se les presentaba una gran oportunidad de ganar puntos, de avanzar, atacando precisamente al que está delante en las mediciones.

Para un candidato puntero con tanta ventaja como la que reflejan las encuestas para Medina, que por demás es el candidato-presidente que busca la reelección, no sería inteligente participar en el debate si el mismo no es parte de las reglas de juego.

Cuando sea obligatorio, tendrá que asumirlo, aunque no quiera.

 

 

Categories: Opinión
Tags: Destacadas

About Author