Edita llegó «una muchachita» al PLD; 38 años después renuncia por sentirse perseguida, injuriada, maltratada, humillada…

Edita llegó «una muchachita» al PLD; 38 años después renuncia por sentirse perseguida, injuriada, maltratada, humillada…

SANTO DOMINGO, RD.- Edita Rodríguez Salce ingresó al hoy gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) desde muchachita, con apenas 17 años, por allá por el 1982.

Las utopías, los sueños por un mejor país, por una sociedad más justa para todos, por un mundo mejor.

Desde entonces y a patir de ese primer año en el que PLD ascendió al poder por vez primera en el 1996, Edita estuvo ahí, para su partido y para su país.

Pero luego de ejercitarse en el poder, su partido fue cambiando y llegando gente no se sabe de dónde; sin historia política, sin méritos partidarios, sin visión de nacion, pero sí con visión de grupo aprovechado.

A Edita le molestó desde el primer momento en que percibió cómo se iba dando ese cambio en el PLD, y llegó el momento en que se sintió víctima de aquello.

«Nunca pensé que, en el Partido fundado por Juan Bosch, podría ser víctima de maledicencias, persecuciones, injurias, maltratos y humillaciones por parte de personas cuya única virtud es ser allegada o familia del Presidente de la República», escribió Rodríguez Sace en su carta de renuncia remitida a Reinaldo Pared Pérez, secretario general del PLD, con fecha 12 de mayo 2020.

A continuación el texto íntegro de su carta/renuncia…

Doctor

Reinaldo Pared Pérez

Secretario General

Partido de la Liberación Dominicana

Ciudad.

Distinguido Señor:

Luego de una dilatada vida partidaria que inicié a los 17 años, con mi ingreso el 2 de junio del 1982 al Círculo de Estudio Número 2 del Comité de Base Número 1 del Comité Intermedio José Martí, pasando luego por los intermedios Marcos Adon, Francisca Martínez y Simón Orozco, y en el año 2000, me integro a ser parte de la Secretaría de Asuntos Económicos, he decidido presentar mi renuncia irrevocable a mi membresía del Partido de la Liberación Dominicana.

En estos casi 38 años de vida partidaria, el PLD ha sido parte de mi vida, de mi historia y hasta de mi familia, porque la mayoría de los amigos que aún conservo, los conocí en las lides políticas del único partido al que he pertenecido.

A quienes contribuimos a levantar el PLD, nos duele verlo convertido en una especie de finca personal, donde al parecer, gente sin mérito político, personal ni profesional, son los únicos que tienen derechos y pueden ejercerlos, por pertenecer a determinados grupos o por sus vínculos y relaciones con miembros de su dirección política, Nunca pensé que, en el Partido fundado por Juan Bosch, podría ser víctima de maledicencias, persecuciones, injurias, maltratos y humillaciones por parte de personas cuya única virtud es ser allegado o familia del presidente de la República.

Pido a Dios que les bendiga y les de sabiduría para que pueda cambiar el rumbo de un partido que merece mejor suerte.

Atentamente,

Edita Onelia Rodríguez Salce.

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