El General Larguito o la ofensa a la dignidad humana

El General Larguito o la ofensa a la dignidad humana

Por José Francisco Arias

La imagen nos impactó de manera de manera contudente y demoledora desde el primer instante en que la vi este martes, temprano de mañana, al llegar al estudio de Digital 15, donde junto a Cristhian Jiménez, Geomar García y Baudilio Jiménez realizamos el programa A Diario, de 6 a 8.

Fue la foto de mayor despliegue de la primera plana del matutino gratuito El Día. Quedé pasmado. Anonadado. Increíble, lo que veía.

El General Larguito, figura emblemática de la música típica dominicana, hecho una osamenta, con los brazos abiertos, cual Cristo en la cruz, pecho al descubierto por completo, con el doctor Cruz Jiminián auscultándolo con un estetocopio y mirando hacia la cámara, evidentemente a la espera de que la dispararan, posando para el flash.

Luego, pasadas algunas horas, presentaron el mismo espectáculo en El Show del Mediodía, pero ya sin el doctor Jiminián. El General Larguito solo, tomado desde diferentes ángulos, los huesos brotados, envueltos en piel fina, costillas pronunciadas a más no poder.

El músico típico, autor e intérprete de temas tan populares como «La chiflera» y «Navidad  sin mi madre», ha sido atrapado por un implacable cáncer de pulmón que lo ha carcomido hasta los huesos. Lo ha vuelto nada.

Y fue recibido en la clínica del Dr. Cruz Jiminián para darle las atenciones que requiere en su crítico estado. La gravedad de su caso pudo explicarse y hasta se le pudo tomar una foto en su lecho, arropado, para que se constatara la situación y quien quisiera cooperar que lo hiciera.

Pero, no… El dramatismo debe alcanzar el máximo nivel para así explotar el morbo de toda una audiencia y sobredimensionar el protagonismo de un hombre que que ha proyectado una imagen de filantropía que quiere aumentar y consolidar más y más en el tiempo. Quiere que se le vea como El Angel del Pueblo, y en eso ha estado por años.

El Show del Mediodía explota el morbo a más no poder con casos como el de referencia porque con ello probablemente dispara el «ratting».

El Día, con su foto, quizás estaba en la misma onda que el programa de televisión, buscando lectores.

Si para ello hay que degradar a un ser humano, en este caso El General Larguito, adelante.

Es una forma de aprovecharse de la tragedia y la miseria del semejante.

Lo de El General con tales imágenes es uno de los muchos casos que se viven a diario en República Dominicana. Un atropello a la dignidad humana; una verdadera ofensa… Un abuso.

*(Ojalá merengueros sólidamente estabecidos, como Héctor Acosta (El Torito), Eddy Herrera, Sergio, entre otros, vayan en auxilio de familiares de El General Larguito en procura de que les ayuden a sobrellevar su situación… Hay algo a lo que ahora llaman Merenguero Siglo XXI, si mal no tenemos entendido, que debería interesarse por el estado de salud del popular músico típico, al margen de la ayuda que le haya podido dar algún organismo oficial).

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