La paliza con un palo de escoba a Blas Peralta parece un guión de película… Muy malo, por cierto…

La paliza con un palo de escoba a Blas Peralta parece un guión de película… Muy malo, por cierto…

 

Son de las cosas insólitas que solo se ven en nuestra RD.

“Este es un país muy especial”, dijo alguien alguna vez en un comercial de televisión, si mal no tenemos entendido. Y así es.

Blas Peralta, el poderoso dirigente y empresario del transporte que cumple condena de 30 años por la muerte de Mateo Aquino Febrillet, quien fuera rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (Uasd), dicen que ha sido atacado por otro recluso (que cumple igual tiempo de condena y en la misma correccional en La Romana) ¡ con un palo de escoba !, propinándole una verdadera paliza.

Por un lado, las autoridades del Nuevo Modelo Penitenciario han informado sobre el hecho y manifestado que Peralta fue atendido en un centro médico de la zona y que su caso no reviste gravedad.

Por el otro, está el abogado de Blas, quien ha manifestado que debió ser atendido en una clínica, que tiene una herida de consideración, que lo golpearon en un hueso de la cara y le rompieron la nariz, y reclamó una exhaustiva investigación del hecho.

Y el propio empresario del transporte ha responsabilizado a la fiscal del Distrito, Yeni Berenice Reynoso, de lo que le pueda pasar en lo adelante.

Lo que no se entiende es cómo se dejó Blas Peralta dar una paliza con un palo de escoba aparentemente sin reaccionar ante quien lo agredía. El individuo le cayó a palos y a escobazos y el tal Blas no pudo reponerse ni defenderse, un hombre de mil batallas, de mil peleas, que no baraja pleito y que siempre ha estado decidido a enfrentar a quien sea.

Lo que interpretamos es que es un espectáculo deprimentemente montado, con el que parece Peralta estaría buscando un traslado de presión. Otra cosa no nos cabe en la cabeza.

Blas intentó por todos los medios burlar la justicia con el caso de Mateo Aquino Febrillet, inventándose una y mil historias, maniobrando para trartocar las pruebas en su contra, y no logró su objetivo. Finalmente fue condenado, y lo volvieron a condenar en apelación: ¡30 años!

El de la paliza con un palo de escoba en la cárcel más bien parece un guión de pelícua… Muy malo, por cierto.

 

Categories: Opinión
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