En lugar de la paz, la armonía y la unidad que debe primar en Navidad, en el PLD se están “matando como perros y gatos”

En lugar de la paz, la armonía y la unidad que debe primar en Navidad, en el PLD se están “matando como perros y gatos”

La Navidad convoca a la unidad, a la armonía, a la paz, al buen entendimiento entre los humanos.

Es la tradición.

Pero ocurre que desde el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el partido de gobierno, se están dando unas señales muy opuestas a esa tradición, a esa cosatumbre de la buena convivencia entre hermanos.

Esta temporada navideña, el PLD, desde su más encumbrada dirigencia hasta la dirigencia media y sus bases, la han tomado como tiempo y escenario de una de sus más despiadadas guerras internas.

Están matándose como perros y gatos por primarias abiertas o cerradas y por la reelección.

A tal punto que hasta la emblemática pareja conformada por el ex presidente de la República y presidente del partido, Leonel Fernández,  y la vicepresidenta, Margarita Cedeño de Fernández, si bien no llegaran a separarse como esposos, por lo menos pudieran distanciarse en el orden político, por los intereses involucrados.

Leonel quiere volver a ser candidato presidencial para llegar a ocupar el puesto por cuarta vez.

Margarita ha estado en el banco, a la espera, y presionando a su manera, por la candidatura presidencial, y en medio del pulso que echan el actual presidente, Danilo Medina, y Leonel, por la postulación, ella pudiera ser una opción salvadora como propuesta de candidatura presidencial para el PLD.

Ahí están planteado los intereses de cada quien.

El caso es que el partido de gobierno, su máxima dirigencia, quienes dirigen el país, que deberían dar ejemplo de los valores de armonía, unidad, paz, sosiego, en esta parte final del año, están inmersos en una guerra despiadada que por ahora no sabemos cuál será su desenlace.

Categories: Opinión
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